Su perro podría tener algunas de las células de su hermano mayor

Aquí hay un misterio: un golden retriever da a luz a una camada de cachorros. No es su primer nacimiento, y hay algo extraño en estos adorables cachorritos: aunque toda la camada es femenina, algunos llevan ADN del cromosoma Y en la sangre, normalmente presente solo en los machos. ¿La explicación? Las células masculinas de uno de los embarazos anteriores de la madre permanecieron en su útero, y finalmente se transmitieron a los hermanos menores del perro del que provenían originalmente..

Este tipo de cosas suceden en humanos con bastante frecuencia, y según una investigación de la escuela veterinaria de la Universidad de Missouri, los perros también pueden contraerlo. Esto significa que nuestros compañeros caninos podrían ayudar a los científicos a descubrir cómo funciona. Para las personas, la afección, conocida como microquimerismo, parece desempeñar un papel en enfermedades autoinmunes como la esclerosis sistémica. Sin embargo, las células que pasan de un feto a una madre en el útero también pueden desempeñar un papel protector cuando se trata de otras enfermedades como el cáncer y se ha demostrado que su presencia reduce las tasas de rechazo de algunos trasplantes de riñón..

Identificar cómo el microquimerismo afecta la susceptibilidad de los perros a la enfermedad podría ayudarnos a comprender mejor los efectos complicados que estas células extrañas tienen en nuestros propios cuerpos. Los humanos y los perros domésticos viven en los mismos entornos y padecen los mismos tipos de cáncer (aproximadamente a las mismas tasas), lo que los convierte en un modelo animal decente para estudiar. Los investigadores planean continuar rastreando cómo el microquimerismo afecta la salud canina.

El estudio aparece en la revista. Quimerismo.