Su médico podría cultivar una pequeña versión de su cerebro en un plato

Prescribir medicamentos para afecciones psicológicas es notoriamente complicado: un medicamento funciona de manera diferente para las personas con la misma afección e incluso puede cambiar con el tiempo en la misma persona. Ahora los investigadores han podido crear pequeñas versiones de las cortezas cerebrales de los pacientes en placas de Petri, lo que les permitiría probar cómo funcionarían los medicamentos en el cerebro de un paciente antes de recetar el que mejor funcione. El estudio fue publicado la semana pasada en la revista. Métodos de la naturaleza.

En el pasado, los investigadores descubrieron una forma de extraer células madre de la piel de los pacientes y convertirlas en neuronas en el laboratorio. Pero probar drogas en las neuronas no les da a los investigadores ninguna información sobre cómo las drogas afectan los circuitos del cerebro, o cómo el cerebro se comunica dentro de sí mismo. Este aspecto es clave: una serie de afecciones psiquiátricas resultan del desarrollo interrumpido de este circuito neurológico, escriben los autores del estudio.

Los esferoides corticales humanos en forma de cerebro en ciernes crecen en una placa de Petri

Esta nueva técnica permite a los investigadores utilizar las mismas células madre de la piel de un paciente para crear un complejo tridimensional de neuronas, así como sus células gliales de soporte, que se asemeja mucho a la estructura del cerebro real. El proceso requiere menos pasos que los métodos anteriores, y la "corteza incipiente" también puede prestarse a cortar el cerebro, lo que, cuando es más sofisticado, podría permitir a los investigadores ver mejor cómo los trastornos de los circuitos afectan el cerebro..

Los investigadores señalan que las cortezas de la placa de Petri no son tan complejas como los cerebros humanos reales, por lo que aún no pueden revelar mucho sobre los trastornos de los circuitos. Pero esperan que, en un futuro cercano, las cortezas en ciernes puedan usarse para adaptar la medicación psicológica a cada paciente.