Un estudio halla que su personalidad puede ser controlada por su sistema inmunitario

A pesar de las tensiones sociales y geopolíticas que existen en la sociedad actual, la raza humana ha evolucionado hasta un punto donde el multiculturalismo y la interactividad entre diferentes credos es completamente normal. Si bien hay muchas historias inspiradoras sobre aquellos que han luchado contra la opresión para practicar sus creencias, en general, vivimos en un mundo tolerante y de aceptación..

Curiosamente, los animales también han evolucionado con el tiempo y se han vuelto cada vez más sociables, particularmente en ambientes donde una especie es dominante. Lo mismo puede decirse de las especies con grandes poblaciones, como ratas y ratones, muchas de las cuales a menudo se ven obligadas a coexistir en espacios urbanos pequeños. Publicidad

Lo que estudios recientes nos han dicho sobre la evolución de la sociabilidad.

Sin embargo, en casos como este, este nivel elevado de interacción puede aumentar las posibilidades de que cada animal entre en contacto con patógenos e infecciones. Con el tiempo, esto ha impulsado la necesidad de que los animales desarrollen sistemas inmunes más fuertes y capaces, con investigaciones históricas que sugieren que los cambios ambientales probablemente alterarían el curso de su desarrollo..

Si bien esto tiene mucho sentido, una nueva generación de investigadores de la Universidad de Virginia descubrió que el sistema inmunitario de algunas especies controla activamente los elementos de su cerebro que son responsables del comportamiento social. En última instancia, esto puede cambiar la forma en que pensamos acerca de la evolución y el desarrollo, ya que el aumento de la sociabilidad en realidad puede haber ocurrido como resultado directo de sistemas inmunes fortalecidos (en lugar de al revés). Publicidad

Cómo controla su personalidad su sistema inmunitario

Según los estudios más recientes, los ratones que fueron criados sin una molécula inmune específica que combata los patógenos se volvieron antisociales con el tiempo, al tiempo que mostraban otros defectos sociales prominentes como el autismo. Tras un examen más detallado de la actividad cerebral del sujeto durante las pruebas, se reveló que determinadas regiones del cerebro en la corteza prefrontal que controlan el comportamiento social se habían vuelto hiperactivas, lo cual es similar a las experiencias de los humanos con autismo..

Por el contrario, cuando estos sujetos fueron inyectados con la molécula inmune faltante, inmediatamente se comportaron de una manera mucho más saludable sin mostrar alguna anomalías sociales En términos puramente científicos, esto aumentó los niveles de un neurotransmisor prominente llamado GABA, que a su vez alivió la hiperactividad de los sujetos y desencadenó una oportunidad en sus tendencias sociales. Publicidad

La última palabra

En resumen, este descubrimiento fascinante ha cambiado la forma en que los científicos piensan sobre el cerebro y su relación con el sistema inmune (en el caso de los animales y los humanos). Mientras que el cerebro y el sistema inmune adaptativo alguna vez se consideraron aislados entre sí, ahora es evidente que estas dos entidades realmente comparten una conexión cercana e interactiva. También está claro que nuestro sistema inmunitario tiene una influencia directa en nuestro tipo de personalidad, y particularmente en la forma en que socializamos e interactuamos con los demás..

A largo plazo, este descubrimiento también puede afectar la forma en que se observa la actividad inmune en el cerebro en humanos. Esto alguna vez fue visto como un claro signo de patología, pero ya no es así dado los hallazgos recientes que significan que los diagnósticos y los tratamientos podrían cambiar en consecuencia. Publicidad

Crédito de la foto destacada: Terry White / Flickr a través de flickr.com